Desde la creación de la empresa en el año 1955 la firma siempre se ha sustentado en dos principales ideas:
  • Irreprochable calidad profesionalidad.
  • Inequívoca proyección de servicio al cliente ( incluso antes de que el moderno management lo pusiera de moda)
 

 Y estas ideas básicas de fondo, junto con la dilatada experiencia que tenemos, ofrece una gran tranquilidad y seguridad a nuestros clientes y que se traduce en dos aspectos muy valorados y determinantes para una buena gestión de sus activos en materia de propiedad industrial e intelectual, como son:

  • En primer lugar, consideramos que la dilatada experiencia en las gestiones ante las diferentes Oficinas de Patentes y Marcas tanto nacionales como internacionales permite aportar un conocimiento directo y exhaustivo de las particulares formas de trabajo de cada una de ellas, conociendo todos los específicos matices que comportan la doctrina práctica de estas Oficinas y que por tanto son ya aplicados directamente por nuestra firma en todas sus gestiones, evitando los gastos y retrasos en el tiempo que conllevaría este desconocimiento.
  • En segundo lugar queremos resaltar que la mayoría de los derechos de propiedad industrial son derechos que se detentan durante años (veinte años una patente y una duración indefinida para las marcas), por lo que ese constante control, seguimiento y vigilancia de dichos expediente tiene que estar garantizado. Usualmente el cliente desconoce fecha de pago de la próxima anualidad de una patente y no digamos de la fecha de renovación de un expediente de marca diez años después de su solicitud. Por ello confían en una firma como la nuestra, sólida y estable en el tiempo.